miércoles, 11 de abril de 2018

Y no fue

Pero yo sigo con la rutina
esa de torturarme cada día.

En mi trabajo aburrido,
mirando vestidos (que nunca te voy a comprar).

Planifico paseos: tengo el presupuesto para la salida al Tigre.

Paso por las inmobiliarias,
Esperanzado con mudarme al lado tuyo.

"Ningún profesional diría que estoy bien", pienso mientras mi lápiz imita tu cara. Pero: ¿qué tal si esta es mi forma de estar bien? ¿y si la fé ciega en vos es lo que me alienta a creer? No en Dios, ni en la vida, ni en la gente, ni en mí; simplemente a creer.

No puedo pensar ahora,
Vi pasar tu pelo. Lo sigo.
Era otra. Por un momento me concentro y recuerdo lo que es este purgatorio del que a veces salgo con vos...aunque nunca te importe.