miércoles, 11 de abril de 2018

Y no fue

Pero yo sigo con la rutina
esa de torturarme cada día.

En mi trabajo aburrido,
mirando vestidos (que nunca te voy a comprar).

Planifico paseos: tengo el presupuesto para la salida al Tigre.

Paso por las inmobiliarias,
Esperanzado con mudarme al lado tuyo.

"Ningún profesional diría que estoy bien", pienso mientras mi lápiz imita tu cara. Pero: ¿qué tal si esta es mi forma de estar bien? ¿y si la fé ciega en vos es lo que me alienta a creer? No en Dios, ni en la vida, ni en la gente, ni en mí; simplemente a creer.

No puedo pensar ahora,
Vi pasar tu pelo. Lo sigo.
Era otra. Por un momento me concentro y recuerdo lo que es este purgatorio del que a veces salgo con vos...aunque nunca te importe.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El Último

El Último corre desesperado por las ruinas de antiguas calles, salta entre los escombros de lo que alguna vez fueron edificios. Lleva consigo la última esperanza de la humanidad. Mientras se mueve mira al cielo. Está nublado, por llover, lo que le recuerda las historias de su abuelo: historias en las que la raza de los hombres creía haber reemplazado a Dios. Su abuelo le hablaba de una época de grandes celebraciones acerca del poderío del Hombre. Se creía haber eliminado las enfermedades, sometido a la naturaleza y se buscó eliminar la lluvia misma, por mera demostración de poder.

Su abuelo tuvo la desgracia de ver esa burbuja romperse. Todo ese poder conseguido mediante el conocimiento y toda la soberbia que hizo que se desperdicie no sirvió de nada cuando resurgieron los antiguos terrores que azotaron a su especie en su amanecer. Volvieron los hombres del mar. Antiguos monstruos que al principio de la Historia atacó a todas las civilizaciones del Mediterraneo; estando a punto de destruírlas, de repente, se esfumaron.

Pero su regreso fue despiadado. No dieron respiro, mataron y destruyeron cada entidad que se les puso en frente. Enmascarados, muy pocos vieron sus rostros, los pocos que pudieron tomar sus vidas. El Último es uno de esos pocos. Su heroíca estirpe se está agotando y es su misión revertir esa situación para proteger a lo poco queda de su raza. En su morral lleva una mazorca, un trozo de caña de azúcar y distintos granos para poder volver a producir alimento en el futuro. En su vaina se encuentra un arma legendaria : sus sables curvos chinos que a pesar de parecer 2 son una sola.

Pero ninguna desgracia es tan desgracia. Para sobrevivir los que aún quedan debieron hacerse fuertes. El Último corre 5 veces más rápido que el récord en la corrida de 100 metros, tiene el doble de fuerza que el hombre más fuerte registrado en los buenos tiempos, puede saltar más lejos que una gacela, su instinto decidió resurgir y su mente... su mente pudo sustituir toda la tecnología de la cuál la tragedia general lo privó.

Todo eso es lo que le hace falta para pelear. Él sabe que lo persiguen 5. Busca un terreno lo suficientemente regular, para no dar pasaos en falso, que sea abierto para que no puedan emboscarlo. Encuentra un baldío, se frena en seco, se pone en guerdia con sus espadas (llamadas los Colmillos de la Furia). Inmediatamente lo rodean, pero no es nada que no haya previsto. Lo observe debajo de su propia mácara, la que usa por creer que ningún enemigo debe ver la última expresión de su rostro.

Sus enemigos toman postura de combate. Soberbios. Se saben casi imposibles de matar (casi). El Último lo sabe: no hay invencibles. La fuerza que le permitió sobrevivir hasta ahora radica en ser super hombre, de poder llevar sus promesas hasta el final, de haber igualado la voluntad divina.

La tensión hace que el aire se sienta pesado. La mente se vacía de pensamiento, los músculos se tensan y los sentidos se agudizan. Decide romper el clímax. Ataca al que tiene enfrente antes de darle tiempo para pensar. La única forma de matar a un hombre del mar es cortando los puntos de cruce de los nadis (canales donde corre la energía espiritual por el cuerpo), varios de un solo golpe o en una sucesión de golpes muy rápidas. Si no se cortan suficientes, el engendro va a empezar a regenerarse. 5 golpes antes de que el primer engendro pueda moverse. Déspues de que su enemigo se hace polvo se adelanta 2 metros y gira rápido bloqueando un golpe de lanza y un espadazo. Un tercero ataca con su hacha. Mientras lo esquiva lo atraviesa y mueve su sable dentro de él. Atraviesa la nube temporal de polvo antes de que se disipe, intenta golpear al cuarto. Esta vez no acierta al primer golpe así que lanza una sucesión, gira agachandosé y barriendólo. Salta encima suyo, lo estoca con un sable y se incorpora; corre hacia adelante. Los engendros que quedan lo siguen. Cuando uno de ellos se adelanta mucho al otro y se le acerca lo suficiente, salta girando con una patada que le da en la cabeza, durante su breve contusión lo decapita. Queda uno solo, que intenta huir. El Último no se complica, lanza sus sables y lo atraviesa.

Luego de recoger su arma mira al cielo. La humanidad ya pasó y creyó poder eliminar la lluvia que ahora moja sus ruinas. Piensa en la ironía un segundo y sigue adelante.

lunes, 7 de julio de 2014

Por Fin Acción! Cap 1

José Ignacio López llega a su casa extenuado del trabajo. Se dispone a disfrutar de su "paz", lo que el llama "caos controlado", pues cree firmemente que a diferencia de sus herramientas de trabajo, las cosas de su hogar aparecen más rápido cuando se las deja moverse anárquicamente. Con el dinero es exactamente al revés: cuando le pagan guarda la plata en el bolsillo como viene, es decir, la mete dentro sin acomodar de ninguna forma (cree que trae suerte), en cambio, en su casa la acumula ordenada de mayor a menor, todos con la cara de los próceres mirando para el mismo lado, excepto el de adelante de todo.
La vida interior de Pepe Nacho (apodo que le puso una tía de chico y que siempre lo molestó), es muy rica: es un supersticioso amante de la ciencia, que a la hora de los negocios sigue a los economistas tanto como a los astrólogos; siempre está presente para la conversación erudita o literaria y para los programas de TV trash con muchas mujeres con poca ropa. Por presión de su padre es abogado, pero en venganza a él por no dejarlo soñar eligió ejercer la plomería (oficio que aprendió de un amigo, con el que no tenía un vínculo tan fuerte).
"¡Ay que lindo! Al fin en casa sin otra cosa que hacer que ver la tele. Me olvidé de ir a comprar, sale pizzería. " Este es el mismo tipo que no llega a ningún lado con menos de 15 minutos de anticipación y que todos sus clientes adoran por lo detallista y responsable. Lo cierto es que sufre las responsabilidades y las evade, porque cree que todo lo que hace debe hacerse bien, ya que si el cliente  no se conforma con la mediocridad él tampoco.
Suena su celular por un mensaje.
"¡No me jodan! No quiero salir, si pudiera haría que me traigan la pizza a la cama."
Lee el mensaje y no sabe si sentir decepción o alivio, debido a que el mensaje es para cancelar una reunión con sus amigos que venía planeando hace tiempo.
Recibe la pizza, come la mitad viendo su serie de acción y piensa en que si hubiera sido narco su vida sería más emocionante y tendría un harem más grande que el que tuvo su padre alguna vez. Se duerme pensando en algún posible negocio y exagerando las posibles utilidades para motivarse.

Se levanta casi al mediodía (es domingo y dijo a todos sus clientes que tenía la agenda llena para no trabajar y seguir pareciendo responsable), va a comprar facturas deseando todavía hayan quedado las que le gustan. El portero le alcanza el diario Le Monde Diplomatique, Página 12 y su ansiado número de la revista Hombre de este mes, con una tapa con dos de sus modelos preferidas. Le da propina y le pide que se las guarde. El portero le pregunta como va el juicio de bienes con su ex, le dice que en un día tan lindo no piensa hablar de eso.
Iba en camino a la panadería en alpargatas, despeinado y cara sin lavar. Cuando salía de noche impecable eran los únicos días donde compraba facturas temprano bien vestido (pero con resaca y olor a alcohol, con suerte casi milagrosa lo adornaba un chupón).
Caminaba tranquilamente cuando de repente oye a una chica gritar. Un tipo la amenazaba con un cuchillo a mitad de cuadra de donde él pasaba.
--Déjala o te cago a trompadas-- Gritó con poca convicción, pero no quería cargar con la culpa de no haber ayudado a una chica sola. Después de gritar salió corriendo hacía el tipo que lo apuntó con el cuchillo. El tipo le tira un cuchillazo, él lo esquiva, le toma la mano y le rompe el brazo, lo golpea en el estomago. El tipo se desmaya y él aprovecha para llevarse a la chica de la mano a su casa.
En ese momento no se imaginaba que tan emocionante se iba a volver su vida.

jueves, 5 de junio de 2014

Guardiana Eterna


El primer discípulo de León de Fuego, el Maestro Alma, fundo una estirpe de guerreros conocida como los Jivath. Nadie sabe porque eligió ese nombre para su logia destinada a proteger el mundo, aun a pesar de la rabia de sus integrantes, los cuales al igual que el león renunciaron a su humanidad para obtener su don. Se dice que la rabia característica de los Jivath viene del mismo Maestro Alma por una persona que le rompió el corazón, pero solo en un recoveco de su memoria se encuentran algunos fragmentos del origen de esa rabia que acompaña al orgullo de los forzados guardianes de todas las personas que las cuidan desde las sombras.
Lo cierto es que para pertenecer a los Jivath cada miembro tuvo que morir su vida anterior por amor. A continuación leerán la historia de caballo de metal, uno de los caballos más jóvenes de esta orden:
La Princesa Maga tenía que viajar a casarse con su primo, el príncipe del Gran Reino del Oeste, acompañada por su guardia personal, especialmente por el soldado más joven que en poco tiempo se convirtió en su confidente.
Lamentablemente la boda se frustro por una traición de un viejo consejero de la familia del novio (como no sucedió por primera ni sucederá por última vez en la historia). Este antiguo aliado vendió conjuro un ejército de demonios elementales y otro de piratas y asesinos con el que tomo el palacio del gran reino del este. El joven confidente de la princesa advirtió advirtió la situación antes de entrar en el palacio, pero no lo suficiente como no haber sido perseguidos por el codicioso traidor. La princesa agoto toda su energía intentando disuadir a sus enemigos y salvar a su guardia. Su poder fue recordado como legendario y su guardia como una legión heroica. Habían vencido a nueve décimas partes del ejército de forajidos y demonios que pretendían capturarlos, con ayuda de la naturaleza que protegía a la princesa maga y el coraje de su guardia. Pero ahora solo quedaba el más devoto de sus soldados contra una tropa de sicarios sin otra convicción que la codicia.
  • por favor déjame. No soporto la idea de que mueras por mí y nunca me voy a perdonar el no haber sido lo suficientemente fuerte para salvar a los demás. Ahora solo me importa salvarte a vos. Mi vida no vale tanto.
  • ni pensarlo mi señora. Viví desde el primer respiro con el único propósito de protegerla. Mi destino es morir por usted y no tengo interés en cambiar eso.
Los sicarios estaban escuchando la conversación mientras se acercaban a su objetivo.
  • ¡Qué asco! – grito el que dirigía al grupo- no puedo creer lo patética que puede ser una persona que jura lealtad. Como si ella estuviera dispuesta a sacrificarse por él. Pobre idiota.
  • Te lo explicaría, pero dudo que una bestia con tu diminuta mente lo entienda.
Esa frase enojo al capitán de los sicarios que enseguida lanzo a todos sus seguidores sobre la princesa y su guardián. Este pensó para sus adentros: “solo me queda algo por hacer, aunque ese algo me cueste la vida”.
  • ¡MESATSUKEEENNN!- grito mientras giraba sobre sí mismo extendiendo su espada, elevándose en el aire y elevando a sus contrincantes con los golpes de su espada. Cuando todos estuvieron a una altura que se suponía imposible, el guardián de la princesa cayó con un golpe vertical por cada uno de sus oponentes. Realizo la maniobra a tal velocidad que creo la ilusión de que todos los golpes verticales fueron simultáneos. Cuando acabó sus rivales habían sido diezmados y él no tenía energías para moverse. Se mantenía con una rodilla apoyada en el piso y apoyando el peso del resto del cuerpo en la espada que tenía clavada al mismo piso. No respiraba, jadeaba, con una leve sonrisa de plenitud en su cara. Sentía que había cumplido el propósito de su vida. – está a salvo mi señora, ya puedo irme de este mundo feliz.
  • No digas estupideces- dijo ella mientras iba a abrazarlo con lágrimas en los ojos- no me va a alcanzar la eternidad para honrarte a vos y a tus compañeros. Ese hombre estaba equivocado: sí daría mi vida para retribuir tu sacrificio.
  • El solo hecho de que usted permanezca con vida es motivo para que nos sintamos plenos con nuestro destino.
De la nada se presentó frente a ellos el conspirador:
  • Perdón que termine con su charla.
El valiente soldado se irguió con dificultad para enfrentar al peligroso agresor que hizo aparecer una lanza que arrojo y lo atravesó. Este cayó y la princesa lo abrazo llorando, con una mezcla de tristeza y culpa por el hecho de estar viva. El conspirador se acercó a ella, la levanto sujetándola del cuello con una sola mano.
  • Se supone que ibas a casarte conmigo en lugar de con ese principejo, pero este infeliz tenía que arruinar todo. Ahora te voy a matar pero antes vas agonizar siendo consciente de que murió por tu culpa, porque sé que no te quedan fuerzas para sanar sus heridas y que de todo el mundo, es la última persona que quisieras que muera.
Ella intento zafarse de las manos de su agresor, hasta que quedo sin aire y casi se desmaya viendo la sonrisa de quien la estaba matando. Pero justo en ese instante, un movimiento como de relámpago corta el brazo que la estaba ahorcando.
  • ¿cómo pudiste pararte?- pregunto el conspirador lleno de pánico al ver al soldado que creía muerto.
  • No me pienso morir sin estar seguro de que mi señora está a salvo.
Dicho esto, el guardián le clava una estocada en el medio del pecho que lo mata. Luego de realizar esta acción, el guardián cae, ella vuelve abrazarlo, lo mira a los ojos llorando más que antes, más que de lo va a poder llorar después. Se toman de las manos, se aferran, se miran a los ojos sin hablar pero diciéndoselo todo y lo único que importa. Él la suelta, deja de mirarla, ella lo apoya en el suelo y no lo suelta, de hecho, pierde la noción del tiempo y se queda días enteros abrazando al cuerpo, extrañando el alma. Cuando finalmente decide irse, toma su espada, le jura dos cosas: una vivir plenamente el resto de sus días para que su sacrificio no haya sido en vano; la otra, volver como su espada para protegerlo durante todas sus vidas posteriores, aún después de la misma eternidad.
Desde ese entonces hasta su último día, ella no se casó, llevó consigo la espada en la que grabo su nombre con la certeza de que él iba a encontrarla vida tras vida. Todas sus noches miro al firmamento desde su balcón y las estrellas le recordaban sus ojos; escucho el murmullo del viento que le trajo su voz en una perpetua declaración, con forma de poema, que nunca se enteraría que fue correspondida. Lo más cercano que ella pudo hacer a contestar a su guardián fue cumplir sus juramentos.
Desde ese terrible episodio ella jamás se volvió a sentir sola, ni totalmente triste. Vida tras vida, se acompañaron y pudieron ser los dos parte de un mismo ser. Y aún hoy ella acompaña a su guardián, devenido en el caballo de metal.


jueves, 7 de febrero de 2013

Puñal al corazon

Si supieras que se siente
el tenerte en frente
y que calles los ruidos de mi mente,
y que cuando estés ausente
vuelvan a gritar y me dejen demente.
Así este puto amor
quizás el peor error,
aunque no fue mi decisión,
te reconozco por tu olor,
y me mata este dolor
y aunque no fue tu intención
los monstruos tenemos corazón.
Sos un compendio
de cosas que odio,
como que seas tan superficial
aunque a los dos nos da igual,
a mi porque te quiero mas
que a todas las demás,
a vos porque nunca
te va a importar.
Y acá este nabo
queriéndote lejos
para ya no mirarte
y deseándote cerca
para no extrañarte.

Se que puede mejorar mucho, pero por suerte se pueden editar las entradas, aunque esto fue mas un desahogo que otra cosa y ni se compara a la entrada anterior. Me conformo con que alguien lo lea y trate de entenderlo.




jueves, 12 de enero de 2012

León de Fuego

Se dice que el Maestro lo bendijo por aceptar de él una carga demasiado pesada; que un gurú le dio la fuerza para llevar a cabo su tarea.
Se dice que en un brazo tiene la fuerza de mil toros; que es mas rápido que la luz de un relámpago; que su mente es la mas prodigiosa; que su magia hace brillar el sol de mediodía en una medianoche de tormenta y que ni siquiera el tiempo y la muerte lo afectan.
Se dice y entre tanto que se dice,solo hay una verdad:  
                                                                                 Que con todo ese poder no puede tener lo que realmente lo haría feliz, no puede tenerla de vuelta, no puede hacer mas que verla marcharse, llevada por la corriente del Ganges.
Y la recuerda  como el día que la conoció, tan joven tan hermosa, y ahora ella se va por el Ganges, y el recuerdo es muy viejo ya.
Su discípulo lo acompaña también la observa y le pregunta a su maestro:
-¿Qué sabe acerca de la muerte?
-Lo único que se es que alguien que muere se va, y los que se quedan extrañan; y que es inevitable, aunque nuestro don nos permita vivir tanto como las estrellas y lo que es la vida humana nos es insignificante, tarde o temprano las estrellas se apagan y nosotros también, ya sea en batalla o por el fin de todas las cosas, nos vamos a apagar; no hay remedio para eso.
-Pero hay un remedio para el dolor, si no creamos lazos con el mundo no tenemos a quien llorar.
-Tienes razón. Vamos a entrenar.

El León dejó que su pupilo se adelante, y le dio a ella una mirada de despedida dejó caer una lagrima al rió, para que la acompañe, y juro nunca volver a llorar hasta que llegue el momento de que vaya al mismo lugar que ella. Se dio media vuelta y siguió a su pupilo. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Acá estoy y te hablo!!!

Hoy el mundo me va dejando solo,
 aunque eso no sea lo peor de todo,
siento que me tiraron en el lodo
 pero no es por eso que hoy te imploro.

 En verdad es porque nunca aprendí,
 hasta el día en que te conocí,
 como es que se pide el perdón
 y todo por querer siempre la razón.

 Cerca tuyo no me importa ser sabio,
 prefiero que hables y quedarme callado.

 Te pido, por favor equivoca te
que yo te amo mas que a tener la razón,
 linda sabes cuanto amo escucharte,
callas mi mente y escucho a mi corazón.

 Aparte de pretender confesarme
 también me encantaría disculparme
 con todos aquellos que me sufrieron,
 antes de que pudiera encontrarte.

 Quizás yo no te sea suficiente a vos,
 pero si uno de nosotros es feliz,
yo quisiera no elegirme a mí,
sabiendo pedir perdón y decir adiós.


 Este poema no solo va dedicado a aquella que lo inspiro, sino también a todas esas personas que últimamente ofendí, es mi manera de pedir disculpas, es la mejor que conozco, ya si las aceptan o no depende de uds. En cuanto a la causa de este escrito, espero que sea lo mejor de todo lo que hice, y que quien lo inspiro lo aprecie así. A veces hay que bajarse del caballo para verse en el espejo y darte cuenta que ser "infinitamente perfectible", significa que siempre hay para mejorar, y aunque nuestra voluntad nos asemeje a DIOS, incluso eso tiene un límite que la voluntad de los demás. Todos tenemos defectos, y la única forma de ser un poco mejor es superar la necedad y asumirlos, quizás así encontremos la forma de corregirlos, o al menos ser mínimamente consientes de eso. PD: en lo finito de mi intelecto se me ocurrió todo el poema pero ningún título, me sugieren alguno?